Este proyecto de identidad visual integral nace de la singularidad de un espacio natural único: las minas de Malgrat de Mar, que han dado lugar a la colonia de murciélagos más importante del sur de Europa. Aprovechando este hecho excepcional, desarrollamos una identidad que sitúa al murciélago en el centro de la comunicación visual, convirtiéndolo en el símbolo de este entorno.
El logotipo se basa en la representación icónica de un murciélago boca abajo, su posición natural de descanso, para transmitir su presencia y relevancia en este espacio. El diseño, desarrollado conjuntamente con Pep Bosch, combina elegancia y sobriedad, reforzando el carácter institucional del proyecto.